Flores reales, preservadas en su momento de máxima belleza y convertidas en joyas artesanales irrepetibles. Descubre cómo transformamos pétalos vivos en piezas eternas.
Las flores naturales encapsuladas son flores reales que, tras pasar por un riguroso proceso de deshidratación y preservación, quedan permanentemente protegidas dentro de una capa de resina epoxi cristalina. El resultado es un objeto que detiene el tiempo: una flor que ya no se marchita, que no pierde su color ni su forma, que simplemente permanece.
No se trata de flores artificiales. No se trata de impresiones ni representaciones. Cada pieza contiene una flor real: con sus nervaduras originales, con la textura auténtica de sus pétalos, con el pigmento que la naturaleza le dio. La resina actúa como un escudo cristalino, conservando todo ese detalle de forma indefinida.
"Encapsular una flor no es preservarla. Es invitarla a vivir para siempre."
Una de las preguntas más frecuentes que recibimos es sobre las diferencias entre estos tres tipos de conservación floral. Aquí lo explicamos con total claridad.
Las flores secas han perdido toda su humedad mediante procesos de deshidratación natural o técnica: prensado botánico, gel de sílice o secado al aire. Son frágiles, su color puede atenuarse y son susceptibles al polvo y la humedad ambiental si no están protegidas.
Son el punto de partida ideal para el encapsulado en resina, pero por sí solas no ofrecen protección duradera. Su vida útil decorativa sin protección adicional puede ser de unos pocos años.
Las flores preservadas han pasado por un tratamiento químico, generalmente con glicerina o soluciones especializadas, que sustituye el agua interna de los tejidos por esta sustancia. El resultado es una flor que mantiene su flexibilidad y un aspecto casi fresco durante más tiempo.
Sin embargo, son sensibles a la humedad extrema y a la luz solar directa. Sin encapsular, pueden deteriorarse en un plazo de 2 a 5 años y requieren cuidados continuos.
Las flores encapsuladas son flores secas o preservadas que han sido protegidas dentro de una capa hermética de resina epoxi cristalina. La resina actúa como una burbuja de tiempo: aisla la flor del oxígeno, la humedad y la luz, eliminando cualquier posibilidad de degradación.
Con resina de grado joyero y filtros UV, la pieza mantendrá su integridad visual durante décadas. Es el método de mayor durabilidad y el que permite convertir una flor en una joya de uso diario.
En Pétalos y Glamour no utilizamos jamás flores frescas para encapsular. La razón es técnica y definitiva: la resina epoxi y el agua son incompatibles a nivel químico. Una flor fresca contiene entre el 70% y el 95% de agua en sus tejidos.
Al entrar en contacto con la resina, esa humedad provoca putrefacción acelerada del tejido vegetal, genera microburbujas de gas que arruinan la transparencia del encapsulado, e interfiere con la reacción de polimerización química, dejando la pieza pegajosa o sin curar.
Nuestras flores pasan por un protocolo de deshidratación que lleva la humedad interna por debajo del 2% antes de tocar la resina. Solo entonces, la flor está lista para ser encapsulada de forma permanente y segura.
No todas las flores responden igual al proceso de encapsulado. En Pétalos y Glamour trabajamos con las especies que ofrecen mejores resultados estéticos y de durabilidad.
La reina del encapsulado en volumen. Su estructura tridimensional y la riqueza de sus colores, desde el blanco más puro hasta el morado más intenso, la convierten en la flor más demandada de nuestra colección.
Requiere gel de sílice para mantener su forma. El resultado es espectacular: una orquídea entera suspendida en resina cristalina como si acabara de ser cortada.
La margarita es perfecta para el prensado botánico gracias a su estructura plana y simétrica. Su silueta característica, pétalos blancos alrededor de un centro amarillo, se preserva con una fidelidad extraordinaria.
Es la flor más icónica de nuestra colección de pendientes minimalistas y collares ligeros, donde la transparencia de la resina realza su belleza natural.
El iris aporta una personalidad visual única gracias a sus tonos morados y azulados, poco comunes en la joyería botánica. Sus pétalos aterciopelados y su forma escultural la convierten en una pieza con mucho carácter.
Nuestra Colección Iris está diseñada para quienes buscan algo diferente: una joya con presencia propia y una paleta de color más sofisticada.
Las flores blancas —jazmín, rosas blancas, flores de cerezo, azahar— ofrecen la estética más atemporal y versátil. Su transparencia natural en resina crea un efecto casi etéreo, como si la flor flotara en el cristal.
Son especialmente populares para complementos de novia, diademas de ceremonia y piezas de regalo por su elegancia universal.
Lavanda, violetas, orquídeas moradas, iris violeta. Los tonos morados y púrpuras son los más demandados en nuestra tienda por su profundidad visual y su capacidad para capturar y refractar la luz de forma espectacular dentro de la resina.
Cada tono morado es ligeramente diferente, lo que hace que cada pieza sea completamente única e irrepetible.
Gerberas, ranúnculos amarillos, mimosa, margaritas doradas. Las flores amarillas aportan luminosidad y energía a las piezas. Son especialmente fotogénicas y muy populares en las épocas de mayor luz natural.
En resina, los tonos amarillos cálidos crean un efecto dorado que complementa perfectamente los detalles en metal champagne de nuestras joyas.
El encapsulado de flores naturales en resina es un proceso de precisión que combina conocimiento botánico, química de polímeros y artesanía manual. Así lo hacemos en Pétalos y Glamour.
Solo las flores que superan nuestra inspección de color, forma y frescura pasan a la siguiente fase. Evaluamos la geometría de cada pétalo y la intensidad del pigmento antes de iniciar cualquier protocolo.
Según la morfología de cada flor, aplicamos prensado botánico o gel de sílice. El proceso dura entre 4 y 14 días y lleva la humedad interna por debajo del 2%, condición indispensable para el encapsulado.
Aplicamos una capa imperceptible de sellador de barrera que aísla el pigmento natural del catalizador de la resina. Este es el paso que garantiza que los colores sean estables durante décadas.
Encapsulado estratificado en cámara libre de polvo a 20–22°C. Capa de anclaje, capas de cristalización con filtros UV, y acabado espejo mediante lijado al agua y pulido mecánico de alta precisión.
Cada pieza que ves ha pasado por nuestro protocolo completo. Flores reales deshidratadas, resina de grado joyero con filtros UV, sellado técnico y acabado espejo. Única e irrepetible.
Tres colecciones inspiradas en las especies botánicas más elegantes, cada una con su propia estética y paleta de color.
El servicio que más emoción nos genera en Pétalos y Glamour es el de personalización: la posibilidad de convertir flores con significado personal en joyas eternas. No trabajamos con flores genéricas de taller. Trabajamos con las flores que importan.
Para cada encargo personalizado, trabajamos con tiempos acordados previamente y mantenemos comunicación constante durante el proceso. El resultado es siempre una pieza única, firmada, con certificado de autenticidad artesanal.
Convertimos las flores de tu día más especial en una joya que llevarás contigo siempre. Pendientes, collar, anillo o set completo — tú eliges el formato de tu recuerdo.
La flor que él te regaló el día que os conocisteis, encapsulada en una pieza artesanal. El regalo más significativo que puede existir entre dos personas.
Complementos florales artesanales con las flores de la ceremonia para la niña, la madrina o la mamá. Un detalle único que no encontrarás en ninguna otra tienda.
Las flores de alguien que ya no está, preservadas en una pieza que siempre podrás llevar cerca. Tratar este encargo con la máxima delicadeza y cuidado es nuestro compromiso.
Una joya con flores naturales encapsuladas no es un regalo que se compra, se da y se olvida. Es un regalo que vive, que se lleva, que acompaña. Es la forma más personal de decir algo que las palabras no siempre logran.
Todas nuestras piezas se presentan en un estuche de lujo con papel tisú en marfil y una tarjeta artesanal con la historia de la flor encapsulada. El packaging es tan cuidado como la joya misma.
Si buscas un regalo de cumpleaños, aniversario, graduación, boda o simplemente un gesto fuera de lo ordinario, una joya de Pétalos y Glamour es siempre la respuesta.
Las dudas más habituales sobre el proceso de encapsulado, las flores que se pueden usar, la durabilidad y la personalización de piezas.
Si tienes una pregunta específica, estamos disponibles.
La mayoría de flores pueden encapsularse siempre que hayan sido correctamente deshidratadas primero. Las que mejores resultados dan son las orquídeas (por su volumen y color), las margaritas (por su estructura plana perfecta para el prensado), los iris y las flores de lavanda. Las rosas también funcionan muy bien con gel de sílice. En general, cualquier flor que hayas deshidratado correctamente puede encapsularse.
No. Las flores frescas contienen entre el 70% y el 95% de agua en sus tejidos. Al entrar en contacto con la resina, esa humedad provoca putrefacción del tejido vegetal, crecimiento de moho, interferencia con la reacción química de curado y formación de microburbujas. El resultado sería una pieza con la flor ennegrecida en pocos días. Es imprescindible deshidratar completamente la flor antes de encapsularla.
Con resina de grado joyero con filtros UV y un proceso de deshidratación y sellado correcto, las flores encapsuladas pueden conservar su integridad visual durante décadas. Existen piezas con más de 20 años que mantienen sus colores intactos. La clave está en la calidad de la resina (con estabilizadores HALS y absorbentes UV) y en la correcta deshidratación previa de la flor.
Las flores secas han perdido su humedad por deshidratación natural o técnica. Son frágiles y sensibles a la humedad ambiental. Las flores preservadas han pasado por un tratamiento químico con glicerina que mantiene su flexibilidad, pero requieren cuidados y se deterioran con el tiempo. Las flores encapsuladas son flores secas o preservadas protegidas dentro de resina epoxi cristalina, que las aisla del exterior y garantiza su estabilidad indefinida para uso como joyería diaria.
Sí, y es uno de nuestros servicios más solicitados. Para mejores resultados, es fundamental contactar con nosotros en las primeras 24 a 48 horas después de la boda, antes de que las flores comiencen a marchitarse. A partir de las flores de tu ramo, podemos crear pendientes, un colgante, un anillo o incluso un set completo de joyería para que el recuerdo de ese día sea también una joya que puedas llevar siempre.
Completamente. La resina epoxi líquida requiere manipulación profesional, pero una vez que el proceso de curado es total, la resina se convierte en un material inerte, estable y biocompatible. Nuestras piezas pasan por un proceso de post-curado completo que garantiza la ausencia de migración de monómeros. Puedes llevar nuestras joyas con total seguridad durante todo el día.
El cambio de color se produce cuando la flor no ha sido correctamente sellada antes del encapsulado. Algunos pigmentos naturales reaccionan con el catalizador de la resina, virando hacia tonos marrones o perdiendo intensidad. En Pétalos y Glamour aplicamos un protocolo de sellado técnico previo que aísla el pigmento del catalizador. Los colores de nuestras joyas son estables durante años.
No, siempre que estén correctamente deshidratadas. Una flor con humedad inferior al 2% no tiene actividad biológica: no hay metabolismo, no hay bacteria capaz de actuar. La resina encapsulada crea además una barrera hermética que aisla completamente la flor del oxígeno exterior. El riesgo de putrefacción solo existe si la flor se encapsula sin deshidratar correctamente.
El cuidado es sencillo: paño de microfibra para el brillo diario, jabón de pH neutro y agua tibia para limpieza profunda, siempre secando inmediatamente. Evitar alcohol, acetona y limpiadores abrasivos. No exponer a luz solar directa prolongada ni a temperaturas superiores a 50°C. Guardar en su estuche original cuando no se use. Si con el tiempo la superficie pierde brillo, podemos realizar un re-pulido profesional en nuestro taller.
El tiempo depende del tipo de flor y del proceso de deshidratación necesario. En general, entre el momento en que recibimos la flor y la entrega de la pieza terminada, el proceso toma entre 3 y 6 semanas. Este tiempo incluye la deshidratación (4–14 días según la flor), el sellado, el encapsulado en capas (varios ciclos de 24 horas cada uno) y el acabado espejo manual. Puedes contactarnos para tiempos específicos según tu encargo.
La versatilidad del encapsulado en resina es muy amplia. En Pétalos y Glamour trabajamos pendientes (de botón, largos, aros), collares y colgantes, anillos, pulseras, diademas y broches. También realizamos complementos para comunión como alpargatas decoradas o accesorios de ceremonia. Para encargos personalizados, podemos adaptar el formato a lo que necesites.
Explora nuestras colecciones o cuéntanos la historia de la flor que quieres encapsular. Cada pieza es única. Cada flor tiene su joya.
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